4º de ESO
11.
VIDA Y EXISTENCIA
Presentación:
Existir y no solo vivir
La vida según
los científicos es la capacidad de algunos seres de administrar los recursos
internos de su ser físico para adaptarse a los cambios de su medio.
En el ser humano
vivir es “existir” y decidir en cada momento lo que ha de hacer con su vida.
En esta
situación, es decisiva la libertad.
La existencia
es lo que la libertad hace de ella. Esta libertad está limitada de manera
definitiva por la muerte.
Reflexionamos.
¿Se puede realizar la existencia estando solo?
La convivencia
es la condición para ir construyendo la propia identidad.
Texto
del filósofo
“Una absoluta soledad es quizá el más grande castigo
que podemos sufrir (…) el hombre continuará siendo un desgraciado hasta que le
proporcionéis otra persona con la que pueda disfrutar de su felicidad y de cuya
estima y amistad pueda gozar.”
Hume,
D., Tratado de la naturaleza humana, II,
Parte segunda, Sección V.
11 .1
¿Qué es la vida?
11.1.1
Sentidos de la palabra “vida”
La palabra
“vida” designa lo que es animado y se desarrolla. Un ser vivo es un ser
organizado.
En la
Antigüedad, el alma es la responsable de la vitalidad del cuerpo, de su calor y
de su movimiento.
Los filósofos
materialistas al contrario piensan que la organización de la materia viva se
explica tan solo por el funcionamiento de leyes fisicoquímicas.
Los filósofos
vitalistas por otro lado defienden que la materia viva está impulsada por una
fuerza metafísica. La denominan espíritu, voluntad, “impulso vital”, etc.
La biología
contemporánea reconoce que la vida organizada incluye, tal vez no un espíritu,
pero sí una información.
11.1.2
La vida según la ciencia
Todo ser vivo
tiene unas características comunes: el nacimiento, la autoorganización, el
metabolismo (crecimiento, nutrición y asimilación de la energía externa), la
reproducción, la evolución y la capacidad de adaptación al medio, la homeostasis (estabilidad, es decir,
capacidad de autorregulación y del mantenimiento de una condición interna
estable de un organismo), la sensibilidad y, en algunos casos, la autonomía
motriz.
La autoorganización
Si la materia
inerte está sometida a la entropía
(paso del orden al desorden), el ser vivo evoluciona del desorden al orden. En
este sentido, genera una entropía negativa que está regulada por procesos de
homeostasis que controlan la organización de la vida frente a las amenazas del
mundo externo.
El metabolismo
Comprende una
serie de funciones del organismo para captar y utilizar la energía externa
necesaria para su conservación y reproducción.
La reproducción
Es la
capacidad de generar nuevos seres vivos.
Evolución y capacidad de adaptación al medio
Popper habla de tres mundos y de la
capacidad de evolución del “mundo tres” poniendo un paralelismo entre la vida y
la cultura para adaptarse el ser vivo al medio.
11.2 Teorías
filosóficas sobre la vida
11.2.1
La vida en la tradición filosófica
Posiciones más
destacadas:
El hilozoísmo
Es la doctrina
según la cual la materia y la vida son inseparables. Siguieron esta teoría los
filósofos griegos de la escuela jónica o escuela de Mileto (Tales, Anaximandro,
Anaxímenes).
El mecanicismo
Las leyes
biológicas se reducen a leyes fisicoquímicas. Siguen esta teoría Descartes, La
Mettrie, D’Holbach y Helvetius.
El organicismo
Es la doctrina
que interpreta el fenómeno de la vida a partir de la idea del organismo.
El cuerpo hace
funcionar todas las partes. Una variante es el organicismo espiritualista, que explica la vida por la presencia de
un alma o espíritu en la materia. Siguen esta teoría Schelling, Friedrich,
Schlegel y Novalis.
El vitalismo
La vida es
concebida como la acción de una fuerza interna. Siguen esta corriente: Dilthey,
Troeltsch, Simmel, Bergson y Ortega y Gasset.
11.2.2
La vida y el alma
Aristóteles
identificó la vida con el alma. Para él, el alma es el principio vital.
En la Edad
Moderna, Descartes negó la existencia del alma en los animales, a los que
consideraba meras máquinas. En esta línea, Marcello Malpighi (precursor de la biología
celular) concibió el cuerpo como una conjunción de máquinas diminutas
interrelacionadas.
11.3 La
existencia
11.3.1
¿Qué significa “existir”?
La existencia
designa el hecho de de ser.
En la Edad
Media, Tomás de Aquino (1225-1274) decía que todo ente es una esencia
actualizada por el ser.
En la
filosofía contemporánea en cambio, la existencia se entiende no como el simple
hecho de ser o existir, sino como aquello que constituye la esencia misma del
ser humano. El ser humano no es la especie humana, o una noción general, sino
el individuo humano considerado en su absoluta singularidad.
Esto significa
que todo ser humano vive su existencia en el mundo de manera contingente.
Contingente designa lo que podría perfectamente no ser, o no haber sido, o ser
de otro modo.
11.3.2
Existir y vivir
Los
organicistas sostienen que, a diferencia del finalismo intrínseco de las
máquinas, los organismos vivos se
caracterizan porque tienen un finalismo intrínseco.
La biología
más actual señala que todos los seres vivos conocidos están constituidos por
los mismos componentes.
Diferencias
entre los humanos y el resto de animales:
1.
Capacidad simbólica. El ser
humano se comunica mediante símbolos, mientras que el resto de los animales
solo es capaz de usar signos naturales.
2.
Vida en la realidad. Los
humanos pueden crear su propia realidad, mientras que los otros animales se
limitan a responder a estímulos externos.
3.
Autoconciencia. Los humanos
somos conscientes de que existimos, mientras que los demás animales se limitan
a vivir.
4.
Libre albedrío. Solo los
humanos podemos elegir.
5.
Proyecto. Los humanos nos
hacemos a nosotros mismos; el resto de animales nacen “programados”.
6.
Ensimismamiento. El
comportamiento humano no está determinado por factores externos, sino que
responde a motivaciones personales, mientras que los demás animales siguen sus
instintos.
11.4 Existencia
y temporalidad
11.4.1
La vivencia del tiempo
¿Es la vida
humana una cosa insignificante?
La respuesta
es “no”, porque la conciencia del tiempo debe ir siempre acompañada por la
conciencia de mi libertad para proyectarla y darle un determinado sentido. El
tiempo, entonces, no es solo la fuerza que poco a poco me disuelve y me
destruye, sino también la duración que necesito para realizar esa existencia
que yo he elegido ser.
No podemos
retroceder en el tiempo, y si lo perdemos, ya no es posible recuperarlo.
11.4.2
La muerte
Martin
Heidegger (1889-1976) lo expresa así: “La muerte es la nulidad posible de las
posibilidades humanas y de la existencia misma del ser humano”.
Epicuro (341-270
a.C.) decía que no hay por qué temer a la muerte, ya que “mientras existimos,
la muerte no existe aún para nosotros, y cuando la muerte nos llega, entonces
somos nosotros los que ya no existimos”.
Algunos
filósofos, como Platón, Montaigne o Schopenhauer, han considerado una de las
tareas fundamentales de la filosofía la preparación para la muerte.
Las doctrinas
religiosas niegan la muerte, que solo afecta al cuerpo, y declaran que no es
más que un “tránsito” a otra forma de vida. Es decir, en lugar de hablar de la
muerte, tratan de explicar la resurrección.
Así, las
doctrinas vinculadas a una concepción lineal del tiempo, como la cristiana,
creen en una única resurrección. Sin embargo, las doctrinas orientales
encuadradas en una concepción cíclica del tiempo creen en reencarnaciones
sucesivas o en la transmigración de las almas. Por último, posiciones de tipo
panteísta consideran que la muerte es la disolución del individuo en la
totalidad.
Para el
budismo, la aceptación de la muerte es el “nirvana”, que significa “extinción”.
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