domingo, 13 de enero de 2019

EL SER HUMANO DESDE LA FILOSOFÍA


4 EL SER HUMANO DESDE LA FILOSOFÍA

Presentación. El ser humano, un enigma

Cuenta un mito griego que Edipo tuvo que resolver el siguiente enigma que le planteó la esfinge para liberar la ciudad de Tebas: ¿Qué animal camina primero sobre cuatro patas, luego sobre dos y, al final de sus días, sobre tres? Edipo respondió: el ser humano.

El ser humano es un animal social

Aristóteles define al ser humano como un ser social.

Texto del filósofo

“El hombre es el único animal que tiene palabra (…) y es exclusivo del hombre, …”.

Aristóteles, Política, 1253a.

4.1            La reflexión sobre el ser humano en la filosofía clásica

4.1.1         La visión del ser humano en la antigua Grecia

Para algunos sofistas, como Protágoras, el ser humano es la medida de todas las cosas, y puede completar sus carencias naturales (falta de garras, escasa velocidad, poca fuerza, etc.) con artefactos culturales.


4.1.2        El dualismo antropológico de Platón

Platón tiene una teoría que podría llamarse “dualismo antropológico”, según la cual, el ser humano es un compuesto de dos elementos o sustancias: el cuerpo y el alma.

Tras la muerte, el alma se traslada a otro cuerpo (transmigración o metempsicosis).

El alma, como es inmortal, reside junto a las ideas en el mundo inteligible cuando no está encarnada en un cuerpo, de modo que el proceso de conocimiento consiste en recordar lo que el alma ya había conocido en el mundo inteligible. Esta teoría se llama teoría de la reminiscencia o anamnesis.


4.1.3        La psicología de Aristóteles

El alma está unida al cuerpo, dando lugar a una sustancia, el ser vivo en custión, cuya materia sería el cuerpo, y la forma, el alma.

El alma sería la forma esencial del ser vivo, compuesto también de la materia corporal.

Según la psicología de Aristóteles, se distinguen tres tipos de alma:

Tipo de alma
Funciones
Seres vivos
Alma vegetativa
Vida, nutrición, reproducción
Vegetales y animales inferiores
Alma sensitiva
Sentidos, placer-dolor, imaginación, movimiento
Animales
Alma racional
Pensamiento
Animales superiores (humanos)

Aristóteles define al ser humano como “animal racional”, es decir, dotado de razón y de lenguaje.


4.2            El ser humano en la filosofía medieval y en el Renacimiento

4.2.1        Agustín de Hipona

Agustín de Hipona (354-430) es el iniciador de la filosofía medieval cristiana. Para él, el ser humano consiste en un alma que se sirve de un cuerpo.

El alma rige sobre el cuerpo, le da vida.

La materia no es mala en sí misma, ni el cuerpo es, por sí mismo, la prisión del alma (como sostenían los pitagóricos y los platónicos), sino que solo se ha convertido en su cárcel debido al pecado original.


4.2.2        Tomás de Aquino

Tomás de Aquino (1225-1274) destaca por la síntesis que logra entre la filosofía de Aristóteles y la tradición teológica cristiana, por ejemplo, de Agustín de Hipona.

Para Santo Tomás de Aquino, como decía Aristóteles, el alma es la forma del cuerpo. Cuerpo y alma están estrechamente ligados: el alma es el principio vital del cuerpo; esto es, el principio del movimiento del cuerpo (lo anima) y el principio del conocimiento (sin el alma, el cuerpo no podría conocer el mundo que le rodea.

El ser humano, en la medida en que es una creación de Dios, se asemejaría a su creador debido a la naturaleza intelectual e inmaterial del alma.


4.2.3        Pico della Mirandola

En el Renacimiento el ser humano se coloca en el centro de la nueva sociedad, pasándose del teocentrismo medieval al antropocentrismo moderno.

El filósofo Giovanni Pico della Mirandola (1463-1494) dice que el ser humano está dotado de una libertad que ningún otro ser vivo puede igualar.


4.3            La filosofía moderna y su concepción del ser humano

4.3.1        Descartes: el dualismo antropológico

René Descartes (1596-1650) descubre una verdad que el escepticismo no puede poner en duda: a saber, “pienso, luego existo” (cogito ergo sum).

Nuestro “yo” es, para Descartes, el alma, la sede del pensamiento. Para Descartes, el cuerpo forma parte de la realidad física del universo (sustancia extensa). Además, existen otras dos sustancias: el alma, o sustancia pensante (el ser humano), y Dios, o sustancia infinita.

Descartes también sugirió que la unión del alma y del cuerpo se concreta en la glándula pineal.

 A partir de Descrtes aparecen dos corrientes filosóficas con respecto a la naturaleza humana:
1)      El espiritualismo
2)      El materialismo


4.3.2        Hume: el yo como un “haz de percepciones”

David Hume (1711-1776) rechazó la noción de sustancia. Él cree que la idea de sustancia no tiene sentido, ya que si examinamos nuestro pensamiento, nuestras emociones, nuestra mente, no encontramos nada que perdure toda nuestra vida. Así pues, nuestro “yo” o nuestra alma es un haz, un conjunto de impresiones, y no una sustancia permanente. Es conocida su frase “la razón es esclava de las pasiones”, diciendo que la racionalidad humana está condicionada y sometida a nuestros sentimientos y a nuestras emociones.


4.3.3        Kant: libertad, racionalidad y dignidad

Para Kant (1724-1804), uno de los rasgos principales de los seres humanos es la libertad. Kant defiende que somos libres para que la moral, las normas jurídicas, etc. tengan sentido. La voluntad solo es libre si es autónoma. Lo contrario, la heteronomía, se produce si la voluntad humana estuviera sometida a las influencias de otras personas o de las pasiones, las emociones, los sentimientos, etc.

La voluntad humana debe regirse por el imperativo categórico, que es una norma moral según la cual debemos actuar de tal modo que nuestra máxima (la regla que seguimos) pueda convertirse en una máxima de aplicación universal, que todos puedan actuar siguiendo esa misma manera.

En conclusión, según Kant, los objetos tienen un precio; solo las personas tienen dignidad y nunca se les puede comprar o vender.


4.4            La condición humana en la filosofía contemporánea

4.4.1        Ortega: el ser humano como proyecto

La filosofía de Ortega y Gasset se desarrolló en la primera mitad del siglo XX, y se conoce como “raciovitalismo”. Según Ortega, cada vida humana en particular, cada uno de nosotros, ocupa un lugar único e insustituible en la comprensión de la realidad.

Cada persona, argumenta Ortega, ocupa una circunstancia vital que configura su vida: “Yo soy yo y mi circunstancia”. Esta existencia humana es un proyecto abierto: para Ortega, la esencia del ser humano o su ser consiste en lo que aún no es; es decir, en un proyecto futuro. La existencia humana es una tarea creativa.

4.4.2        Jean-Paul Sartre: el ser humano es libertad

La filosofía existencialista apareció a mediados del siglo XX. Había dos corrientes en la filosofía existencialista:
1)      El existencialismo cristiano, de Gabriel Marcel y Karl Jaspers
2)      El existencialismo ateo, de Jean-Paul Sartre.
Según el existencialismo ateo de Sartre, se niega la existencia de Dios como creador de la humanidad. El ser humano es independiente porque no tiene una naturaleza, sino que es lo que hace, y por eso es radicalmente libre.

Esta responsabilidad genera un fuerte sentimiento de angustia, sentimiento que, según los existencialistas, debemos afrontar y aceptar.


4.4.3        Cuerpo, mente y emociones

En la filosofía antigua, las emociones y los sentimientos son valorados de forma negativa por los estoicos: su objetivo es lograr la impasibilidad (ataraxia), la ausencia total de preocupaciones y emociones que puedan alterar el equilibrio mental y corporal.

Ya en la época moderna, Descartes reivindicó el valor de las pasiones, si no eran llevadas al exceso.

Hume defendía que la razón era esclava de las pasiones.

En la actualidad, el neurólogo Antonio Damásio afirma que las emociones son una pieza fundamental del proceso racional de toma de decisiones.


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