4 EL SER HUMANO DESDE LA FILOSOFÍA
Presentación.
El ser humano, un enigma
Cuenta un mito
griego que Edipo tuvo que resolver el siguiente enigma que le planteó la
esfinge para liberar la ciudad de Tebas: ¿Qué animal camina primero sobre
cuatro patas, luego sobre dos y, al final de sus días, sobre tres? Edipo
respondió: el ser humano.
El ser humano es un animal social
Aristóteles
define al ser humano como un ser social.
Texto
del filósofo
“El hombre es el único animal que tiene palabra (…)
y es exclusivo del hombre, …”.
Aristóteles, Política, 1253a.
4.1
La reflexión sobre el ser humano en la
filosofía clásica
4.1.1 La visión del ser humano en la antigua Grecia
Para algunos
sofistas, como Protágoras, el ser humano es la medida de todas las cosas, y
puede completar sus carencias naturales (falta de garras, escasa velocidad,
poca fuerza, etc.) con artefactos culturales.
4.1.2
El dualismo antropológico de Platón
Platón tiene
una teoría que podría llamarse “dualismo antropológico”, según la cual, el ser humano
es un compuesto de dos elementos o sustancias: el cuerpo y el alma.
Tras la
muerte, el alma se traslada a otro cuerpo (transmigración o metempsicosis).
El alma, como
es inmortal, reside junto a las ideas en el mundo inteligible cuando no está
encarnada en un cuerpo, de modo que el proceso de conocimiento consiste en
recordar lo que el alma ya había conocido en el mundo inteligible. Esta teoría
se llama teoría de la reminiscencia o anamnesis.
4.1.3
La psicología de Aristóteles
El alma está unida
al cuerpo, dando lugar a una sustancia, el ser vivo en custión, cuya materia
sería el cuerpo, y la forma, el alma.
El alma sería
la forma esencial del ser vivo, compuesto también de la materia corporal.
Según la
psicología de Aristóteles, se distinguen tres tipos de alma:
Tipo de alma
|
Funciones
|
Seres vivos
|
Alma vegetativa
|
Vida, nutrición, reproducción
|
Vegetales y animales inferiores
|
Alma sensitiva
|
Sentidos, placer-dolor, imaginación, movimiento
|
Animales
|
Alma racional
|
Pensamiento
|
Animales superiores (humanos)
|
Aristóteles
define al ser humano como “animal racional”, es decir, dotado de razón y de
lenguaje.
4.2
El ser humano en la filosofía medieval y
en el Renacimiento
4.2.1
Agustín de Hipona
Agustín de
Hipona (354-430) es el iniciador de la filosofía medieval cristiana. Para él, el
ser humano consiste en un alma que se sirve de un cuerpo.
El alma rige
sobre el cuerpo, le da vida.
La materia no
es mala en sí misma, ni el cuerpo es, por sí mismo, la prisión del alma (como
sostenían los pitagóricos y los platónicos), sino que solo se ha convertido en
su cárcel debido al pecado original.
4.2.2
Tomás de Aquino
Tomás de
Aquino (1225-1274) destaca por la síntesis que logra entre la filosofía de
Aristóteles y la tradición teológica cristiana, por ejemplo, de Agustín de
Hipona.
Para Santo Tomás
de Aquino, como decía Aristóteles, el alma es la forma del cuerpo. Cuerpo y
alma están estrechamente ligados: el alma es el principio vital del cuerpo;
esto es, el principio del movimiento del cuerpo (lo anima) y el principio del
conocimiento (sin el alma, el cuerpo no podría conocer el mundo que le rodea.
El ser humano,
en la medida en que es una creación de Dios, se asemejaría a su creador debido
a la naturaleza intelectual e inmaterial del alma.
4.2.3
Pico della Mirandola
En el
Renacimiento el ser humano se coloca en el centro de la nueva sociedad, pasándose
del teocentrismo medieval al antropocentrismo moderno.
El filósofo
Giovanni Pico della Mirandola (1463-1494) dice que el ser humano está dotado de
una libertad que ningún otro ser vivo puede igualar.
4.3
La filosofía moderna y su concepción del
ser humano
4.3.1
Descartes: el dualismo antropológico
René Descartes
(1596-1650) descubre una verdad que el escepticismo no puede poner en duda: a
saber, “pienso, luego existo” (cogito
ergo sum).
Nuestro “yo”
es, para Descartes, el alma, la sede del pensamiento. Para Descartes, el cuerpo
forma parte de la realidad física del universo (sustancia extensa). Además,
existen otras dos sustancias: el alma, o sustancia pensante (el ser humano), y
Dios, o sustancia infinita.
Descartes
también sugirió que la unión del alma y del cuerpo se concreta en la glándula
pineal.
A partir de Descrtes aparecen dos corrientes
filosóficas con respecto a la naturaleza humana:
1)
El espiritualismo
2)
El materialismo
4.3.2
Hume: el yo como un “haz de percepciones”
David Hume
(1711-1776) rechazó la noción de sustancia. Él cree que la idea de sustancia no
tiene sentido, ya que si examinamos nuestro pensamiento, nuestras emociones,
nuestra mente, no encontramos nada que perdure toda nuestra vida. Así pues,
nuestro “yo” o nuestra alma es un haz, un conjunto de impresiones, y no una sustancia
permanente. Es conocida su frase “la razón es esclava de las pasiones”,
diciendo que la racionalidad humana está condicionada y sometida a nuestros
sentimientos y a nuestras emociones.
4.3.3
Kant: libertad, racionalidad y dignidad
Para Kant
(1724-1804), uno de los rasgos principales de los seres humanos es la libertad.
Kant defiende que somos libres para que la moral, las normas jurídicas, etc. tengan
sentido. La voluntad solo es libre si es autónoma. Lo contrario, la heteronomía,
se produce si la voluntad humana estuviera sometida a las influencias de otras
personas o de las pasiones, las emociones, los sentimientos, etc.
La voluntad
humana debe regirse por el imperativo categórico, que es una norma moral según
la cual debemos actuar de tal modo que nuestra máxima (la regla que seguimos)
pueda convertirse en una máxima de aplicación universal, que todos puedan
actuar siguiendo esa misma manera.
En conclusión,
según Kant, los objetos tienen un precio; solo las personas tienen dignidad y
nunca se les puede comprar o vender.
4.4
La condición humana en la filosofía
contemporánea
4.4.1
Ortega: el ser humano como proyecto
La filosofía
de Ortega y Gasset se desarrolló en la primera mitad del siglo XX, y se conoce
como “raciovitalismo”. Según Ortega, cada vida humana en particular, cada uno
de nosotros, ocupa un lugar único e insustituible en la comprensión de la realidad.
Cada persona,
argumenta Ortega, ocupa una circunstancia vital que configura su vida: “Yo soy
yo y mi circunstancia”. Esta existencia humana es un proyecto abierto: para
Ortega, la esencia del ser humano o su ser consiste en lo que aún no es; es
decir, en un proyecto futuro. La existencia humana es una tarea creativa.
4.4.2
Jean-Paul Sartre: el ser humano es libertad
La filosofía
existencialista apareció a mediados del siglo XX. Había dos corrientes en la
filosofía existencialista:
1)
El existencialismo cristiano,
de Gabriel Marcel y Karl Jaspers
2)
El existencialismo ateo, de
Jean-Paul Sartre.
Según el existencialismo
ateo de Sartre, se niega la existencia de Dios como creador de la humanidad. El
ser humano es independiente porque no tiene una naturaleza, sino que es lo que
hace, y por eso es radicalmente libre.
Esta responsabilidad
genera un fuerte sentimiento de angustia, sentimiento que, según los
existencialistas, debemos afrontar y aceptar.
4.4.3
Cuerpo, mente y emociones
En la filosofía
antigua, las emociones y los sentimientos son valorados de forma negativa por
los estoicos: su objetivo es lograr la impasibilidad (ataraxia), la ausencia total de preocupaciones y emociones que
puedan alterar el equilibrio mental y corporal.
Ya en la época
moderna, Descartes reivindicó el valor de las pasiones, si no eran llevadas al
exceso.
Hume defendía
que la razón era esclava de las pasiones.
En la
actualidad, el neurólogo Antonio Damásio afirma que las emociones son una pieza
fundamental del proceso racional de toma de decisiones.
No hay comentarios:
Publicar un comentario